Sobre mí

Víctor Gómez de Juan

Mi nombre es Víctor Gómez de Juan. Soy un apasionado de la mente y, desde hace unos años, me uso como laboratorio para intentar descubrir cómo puedo trascender el perfeccionismo para convertirme en una persona más serena, productiva y funcional.

También puedes visitar mi página personal www.victorgomezdejuan.com.

Historia personal

En los párrafos que siguen intento hacer un breve resumen de los acontecimientos más relevantes de mi vida relacionados con el tema del blog: el perfeccionismo excesivo.

Inicios

Nací el 5 de noviembre de 1985 en Vitoria-Gasteiz. En un barrio humilde, joven, vivo. Se puede decir que he vivido siempre en esta ciudad si bien durante un año estuve a caballo en Vitoria y Bilbao (que está al lado, así que para el caso…).

Al trabajar tanto mi padre como mi madre a jornada completa (algo inusual entonces) me crié con cuidadoras, mis abuelos y por supuesto mis padres también.

La infancia no fue una etapa fácil para mí. Adoraba los retos intelectuales, los paseos con mi abuelo y las visitas al pueblo. Y temía, e incluso odiaba, asistir al colegio y las actividades extraescolares. El tema social nunca fue mi fuerte. Al final de esta época desarrollé mi primer TOC (trastorno obsesivo-compulsivo), solventado en gran parte por mi padre, que había estudiado psicología. Ya entonces me daba cuenta de que me costaba sobremanera aceptar las formas de ser del resto de compañer@s/amig@s.

Juventud

La adolescencia no fue muy diferente. Más bien se acentuaron esas tendencias autodestructivas. Si bien considero que llevé mejor camino que algunos de los amigos que siguieron por otros. A nivel exterior no hice cosas muy diferentes  a las del resto de chavales de mi entorno: algunos actos dignos de sanción por multa, acoso a compañer@s, experimentar acoso por parte de compañer@s, salir y beber (aunque poco), etc.

Un momento heavy para mí y mis padres (sobre todo para mi madre) tuvo lugar cuando diagnosticaron cáncer a mi madre y pasamos un meses de gran incertidumbre. Fue dentro de este ambiente, pero más por como yo lo procesaba, que caí en la autoexigencia extrema en los estudios y pasé por un episodio de anorexia nerviosa que casi me lleva al ingreso hospitalario. Por suerte, toda esta época finalizó siendo acogido por un grupo de amigas estupendo y haciendo muy buenas migas con vari@s compañer@s de la universidad.

Fue en la uni donde conocí a mi pareja actual (que siempre ha sido un apoyo fundamental para mí) y donde seguí cargando con la mochila de la autoexigencia. Esto me llevó a sufrir grandes niveles de ansiedad en épocas de exámenes y varios brotes de TOCs muy diversos.

«Adultez»

El paso al mundo laboral supuso un alivio para mí, con una carga de trabajo más estable, un horario definido y sin jugárselo todo a una sola carta como hace nuestro sistema educativo. Aún así, este tipo de alivios suelen ser traicioneron pues di rienda suelta a mi afán por controlar todo para que nada se saliera de lo que tenía planificado y consideraba perfecto. De esta forma cada cambio importante (de casa, de ciudad de residencia de mi pareja, de trabajo, de paso de alquiler a compra de casa, etc.) suponía un estresor para mí que subía mis niveles de ansiedad y avivaba a veces alguno de mis TOCs.

Fue así como, al decidir al mismo tiempo cambiar de trabajo y comprar una nueva casa con mi pareja e ir a vivir allí, llegó el sufrimiento máximo (TOC, ansiedad generalizada) y la tocada de fondo correspondiente.

A partir de aquí, camino trillado. Comienzo un nuevo viaje de autoconocimiento tras pasar por la noche oscura del alma y voy intentando crear un nueva versión de mi mismo reorganizando y pegando las piezas rotas de mi versión «fallida» anterior. Versión por otro lado necesaria para poder tocar fondo e intentar reinventarme. Todo es un proceso. Y de este proceso nace este blog. Que es un experimento (un medio de expresión como tantos otros) y veremos en qué queda.

Si has leído hasta aquí te mando un profundo abrazo y todo mi agradecimiento 😊.

Cualquier cosa que quieras comentar puedes escribirme a mi correo.