Categorías
Autoconocimiento

Delega tareas, no psicología

La dependencia en el aspecto físico, de supervivencia, es inevitable, y probablemente hasta deseable. La dependencia emocional es algo en lo que se nos ha educado desde pequeñ@s en las películas, tradiciones culturales, canciones, etc. Pero… ¿es necesaria también? ¿Y deseable?

La interdependencia, para las cosas físicas

Reconozco que tengo una tendencia muy marcada a la búsqueda de autosuficiencia, de independencia, de desapego. He pasado no poco tiempo intentando dilucidar como podría lograr ser autosuficiente, no necesitar a nadie, para no depender de nadie, para no tener miedo. Fracasé (spoiler!! 😄😄).

No atiné bien el tiro, me parece. Intenté ser autosuficiente en el sentido de las necesidades físicas (alimento, techo y ropa) y me olvidé de la parte psicológica. La primera, ya te digo que no encontré la manera de lograrla. Si no dependes de un jefe o empresa, dependes de clientes. Y si no, peor todavía (a mí entender), de gobiernos, pareja, familiares, etc. Pero incluso en el caso de que te vayas al monte a vivir la vida en retiro dependerás de la tierra, de tu entorno, para proveerte lo que necesitas. Hay casos interesantes por ahí (libros, pelis…) por si estás interesad@.

En este aspecto, acepto la interdependencia. Ya casi ni me molesta, pues podemos ver cómo todos los procesos del universo se guían por este patrón. «Mal» menor. De hecho, seguramente sea mejor así, por el bien de tod@s.

Psicologícamente, el problema se hace más sútil, más escurridizo. ¿Necesitamos a los demás para ser felices? Vaya pregunta. Hasta me estoy arrepintiendo de haber empezado el post… 😅.

La vida es relación

Nos guste o no, NO vemos la realidad tal cual es. Es más, no sabemos cómo es realidad y seguramente nunca lo sabremos. Esto se debe a que tenemos una interfaz como seres humanos (como la del ordenador) con la que interactuamos con el mundo. Los elementos principales de esta interfaz son el espacio, el tiempo y los objetos. En esto último, habría que ver la influencia que tiene el lenguaje. Pero, a grandes rasgos, creo que tod@s coincidimos más o menos en esto. Percibimos la realidad como objetos que van cambiando en el espacio y el tiempo.

El tema es que, nos es imposible vislumbrar esta realidad sin una premisa clave: la relación. O más específicamente, la relación entre el observador y lo observado. Entre el que actúa y el objeto sobre el que actúa. Y, a este respecto, al parecer ambos son indivisibles. Es más, todo apunta a que esta división la creamos mediante nuestra interfaz humana (de pensar en objetos). A efectos prácticos, no se tiene constancia de nada que exista sin que sea observado. Con nuestra interfaz, es imposible percibir algo así. Y todo lo que creamos, hasta el dispositivo más avanzado, está hecho y visto desde esta interfaz. La separación entre lo observado y el observador, por tanto, no parece ser tal. Hasta donde sabemos, son indivisibles. Son parte de lo mismo. Sin uno, no existe el otro. Como la noche y el día o la paz y la guerra.

Y, ¿para qué todo este rollo? Pues para decirte que, aunque sigas con la idea de ir a pasar el resto de tu vida a un monte perdido… Seguirás estando en relación. Con el resto de animales, de plantas, con el viento, con el frío, con la oscuridad, con la claridad. etc. Sin relación, no eres. Así de simple.

Vale, aceptamos barco. La relación es omnipresente, por decirlo de alguna manera. ¿Y la dependencia? A nivel psicológico… ¿Es necesaria?

La verdadera confianza en un@ mism@

Para responder a esa pregunta, me parece importante explicarte primero qué es lo que entiendo (ahora mismo, ya veremos dentro de 3 meses… 😝) por confianza en un@ mism@. Porque creo que ambos aspectos están bastante relacionados.

Para mí la confianza en un@ mism@ no reside en creerte superior a los demás, o a un porcentaje X de la sociedad, o de tu pareja, tus amig@s, o de tus compañer@s de curro. Más list@, más fuerte, más san@. Para mí, esta proyección del concepto de autoconfianza es… pongamos… tramposa.

Te lleva a estar siempre alerta, autoexigiendo, mejorando, creciendo, llegar a ser más cada vez. Y creando conflicto, de manera inevitable, con tu estado actual y con los demás.

Para mí la verdadera autoconfianza está en que pase lo que pase, nadie podrá conocer tu psique mejor que tú. Siempre que sigas siendo autoconsciente, al menos. Y si no lo eres, poco te importará ya este tema. Nadie puede conocerte mejor que tú a tí mism@. Y, ¡ay amig@!, nadie puede conocerse mejor a sí mism@ que los demás a sí mism@s. Las dos caras de la misma moneda 😉.

Así que, menos dependencia y delegar en los demás nuestras historias psicológicas, y menos humos también a la hora de aconsejar y juzgar a los demás. Cómo siempre, sin demonizar, ni mucho menos, ayudas temporales, coyunturales, muletas, apoyos o como lo queramos llamar. Pero, aseguraté de que esas personas te están ayudando a ayudarte a tí mism@, y que tú haces lo mismo con ellas. Feel free and make them feel free 😉.

Conectemos

Tengo una newsletter, adicional al blog, donde comparto reflexiones más espontáneas, íntimas, directas y cortas. Si crees que puede ser de tu interés, te animo a suscribirte.

4 respuestas a «Delega tareas, no psicología»

Hola Víctor! Espero que estés bien 😊 es un placer siempre leer tus posts. Cuando los leo me resuenan y me siento en sintonía con los mensajes que mandas. No me malinterpretes, puedo estar o no de acuerdo, pero siento que el mensaje me aporta (vale, la mayoría de veces estoy de acuerdo jaja).
Creo que has descrito brutalmente el concepto de “confianza en uno mismo”. Desde siempre recuerdo haber tenido diálogos internos conmigo misma y creo que eso me ha ayudado muchísimo en muchos aspectos de mi vida. También he sentido frustración, he discutido conmigo misma, hasta podría decir que me he peleado (aunque nunca me he dejado de hablar; es imposible callar a esta maldita 😂). Me tiré muchos años pensando que todo el mundo funcionaba igual, pero es increíble la cantidad de personas que no conversan con ellas mismas y por tanto no se conocen realmente.

Por otro lado, aprovecho este mensaje para comentarte el tema de tu newsletter. Me encantaría que ahondaras en ese tema en forma de post porque justo es un punto que tengo pendiente trabajar un poquito más, aunque creo que poco a poco acaba siendo más sencillo para mí. La propia muerte. El miedo a “dejar de existir”, a perder la conciencia. Creo que parte de ello es lo que ha comportado que durante muchos años no quisiera dormir por miedo a perder el control sobre mí misma. Y que a veces cuando pienso en desaparecer me entre un pelín de rallada. Sé que hay una parte de ego muy grande detrás de esto, y que tarde o temprano acabaré desbloqueando.

Es un placer poder conectar con personas como tú 👌🏻

Sigue adelante! Un abrazo

Hola Isa!! Estoy bien, gracias. Bueno, es un decir, ya que «el estar» es dinámico 😆😉. Espero que tú estés bien. Por lo que leo, veo que sí, jeje.

Se suele decir que el truco está en aprender de todo y tod@s: del supuesto maestro, de la profe, del amigo, del enemigo, de la montaña… Así que, si siempre te aportan algo los posts, es más mérito tuyo que mío.

Me ha arrancado un par de sonrisas y varios asentimientos tu párrafo sobre el diálogo mental. Ese hilillo de consciencia que está siempre ahí, como el hilo músical del Corte Inglés, de fondo, inagotable. Yo intento simplemente observarlo, pero es tan inteligente el cabrito que más de una vez caigo en diálogos, debates, peleas…

Al final, y al hilo (valga la redundancia) de lo comentas sobre la muerte, lo tememos perder es eso, ¿no? El hilo de consciencia. Con eso suele ser con lo que nos identificamos. Pero… Me pregunto si esto no es como el problema de la gallina y el huevo. Nuestro pensamiento ve ese hilo como algo continuo, algo que sólo acaba con la muerte. Esa es la película que nos creamos pero… ¿Lo hemos cuestionado alguna vez? Recojo el guante del post sobre la muerte ;-), aunque probablemente suponga la muerte misma del blog porque, vaya tema tabú, ¿eh? Muerte, enfermedad, suicidio, violencia… Quita, quita. Eso sí, ponemos Netflix, y junto con el sexo, eso es lo que más tragamos. Que cosas. Mientras, te sugiero la lectura del libro «The Case Against Reality». Tú que pilotas de inglés mucho más que yo, te lo vas a leer en un pis pas. A mí al menos, me dió una nueva visión de lo que puede ser eso que llamamos consciencia y eso que llamamos realidad.

Muchas gracias Isa!! Abrazo gordo! Y feliz Navidad!

Wao que magnifico post me encanto!
Describiste excelentemente bien lo que es la autoconfianza, que pienso que tiene que ver mucho con una sana autoestima.

Y pienso igual que tu, que aunque seamos autoindependientes siempre dependeremos de algo,porque somos seres sociales, somos seres interconectados con los demas y con el mundo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *