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Autoconocimiento

Qué funciona y qué no frente a la ansiedad

¿Qué funciona y qué no frente a la ansiedad? En realidad son cosas que sabemos. Pero que, en ciertos momentos, se hace difícil ordenar en nuestra cabeza. Por eso escribo este post, para ordenarlo en mi cabeza y ayudar a quién le pueda ser útil.

El miedo paraliza y ofusca

Cuando has pasado por una etapa de alta ansiedad, o depresión, no es difícil entender luego cómo puede ocurrir que haya tantas personas que se queden instaladas en ella.

Cuando digo «instaladas», no quiero decir que estén permanentemente en un estado de esas características, sino que se quedan durante un periodo más o menos largo de tiempo algo así como paralizadas, perdidas en sus pensamientos y emociones.

Se le suele denominar como «miedo al miedo», o una especie de círculo vicioso que te lleva a temer cada vez más cosas y con más frecuencia. A veces incluso llegamos, tras mucho esfuerzo, a construir una zona de confort «de mínimos» y quedarnos en ella extenuad@s.

Qué no funciona frente a la ansiedad

En realidad lo sabes ya. Sé que lo sabes. Pero a veces, tenemos que leerlo una y otra vez. No nos damos permiso para seguir a nuestra parte sensata, y por eso delegamos la sensatez en otros.

Ésta mi (corta) lista:

Centrarse en el problema

No tiene nada de malo indagar en el origen, las tramas y las ramificaciones de emociones, pensamientos y acciones que dan lugar a lo que llamamos ansiedad. Es más, tarde o temprano tenemos que abordarlo. Pero es muy importante el cómo lo hacemos (sí, eso que en nuestra sociedad en general carece de valor), y no tanto el qué.

El problema reside en que, en momentos de ansiedad, muchas veces no sabemos dónde reside el problema (valga la redundancia) que intentamos resolver. Así, nos centramos en los síntomas superficiales, en lo mal que nos sentimos, en lo mal que nos tratan los demás o cómo nos ignoran, en una supuesta incapacidad nuestra para hacer frente al asunto…

Nos solemos perder en la rueda del hámster. Nuestro organismo se ha puesto en modo supervivencia (lucha o huída) y rechaza cualquier tipo de indagación sosegada y desapegada. No creo que sea difícil para ninguna persona, haya pasado por un proceso de ansiedad o no, ver la facilidad con la que la mente entra en bucles o círculos viciosos.

Leer y leer buscando la cojosolución

Espero que no se me malinterprete. Leer mola. Esta guay. Da consuelo, esperanza, nuevos puntos de vista, nos traslada a mundos mágicos…

Pero leer buscando el santo grial… Eso ya no mola tanto. La solución no está en el siguiente libro, la siguiente técnica superreciente, nosequé tecnología de electrodos… Lo siento, pero no. Si quieres leer, lee. Te vendrá bien. Pero no pongas toda tu esperanza en que un libro o persona será tu salvadora. Pueden ser «ayudadores», pero la única salvadora serás tú porque el problema lo has creado tú.

Especial cuidado tendría con las redes sociales, y sus técnicas para hacer que sigas leyendo, viendo, escuchando… Nota cómo te sientes después de una larga sesión de hacer scroll en tu muro.

Qué funciona frente a la ansiedad

Ahora sí. Entonces… ¿Qué funciona? En mi experiencia:

Técnicas de relajación

Tu cuerpo-mente está en modo lucha o huída, así que parece razonable bajar a ese nivel para trabajar sobre el mismo. Como ya pusé en un post de Instagram, «Si tu mente te da la lata… ¡conecta con tu cuerpo!». Centrarse en el cuerpo, en la respiración, es un antídoto contra la tensión inconsciente o incontrolada.

Puede que estés pensando… «Sí, eso es verdad, y ayuda, pero no transforma. Es sólo un alivio a corto plazo». En ese caso, yo te pediría que no infravalores este tipo de técnicas. Primero, por algo se empieza. Tener técnicas de relajación, para cuando lo necesites, es una herramienta superútil. Segundo, de momento es lo que hay. Hay que bajar al mismo nivel en el que tu cuerpo-mente se encuentra en ese momento para «recogerlo» y tranquilizarlo. Además, está una de nuestras aliadas más «cojonudas»: la neuroplasticidad. Ya lo decía Buda hace miles de años: «El camino es la meta». O Krishnamurti: «Para llegar lejos, primero debes comenzar por caminar cerca». Esos cambios, rebajando la tensión, siendo más consciente, recoduciendo el barco, van dejando mella. No son en balde. Son cambios más a largo plazo, pero son los más valiosos. Por último, conviene que dejemos de pensar tanto en una mente y cuerpo completamente separados e independientes. Cualquier experimento empírico te muestra lo contrario.

En este punto incluyo: técnicas de respiración, yoga, paseos, deporte, estiramientos, movilidad, etc. ¡El abanico de posibilidades es infinito!

Meditación

No es para todo el mundo ni para cualquier momento del día ni de tu vida. O así lo creo yo. Pero, si te animas a probarla, no creo que te decepcione. Hay muchas técnicas diferentes dependiendo del objetivo de la meditación y la escuela que la creó. Puede que quieras mejorar tu concentración, o tu reacción a tus emociones y pensamientos, sacar la mierdilla de la mente, visualizar una situación para enfrentarte a ella…

Yo actualmente simplemente paso media hora al día con mis pensamientos, emociones y sensaciones. Observándolas. Sin ninguna exigencia de postura u horarios.

Sí que tendría un poco más de cuidado con las técnicas de concentración. Requieren una gran cantidad de energía y pueden ser frustrantes. Yo las disfruté durante unos cuantos meses. Pero al final las deseché porque no quería muscular esa tendencia de controlar algo, ya sea cosas, eventos, personas o pensamientos.

Leer (ahora sí)

Las lecturas fueron uno de los bálsamos más importantes durante mi última etapa oscura. Es inevitable y es buena señal que quieras leer. Libros sobre psicología, espiritualidad, desarrollo personal, coaching, etc. Eso significa que estás poniendo tu energía en estar mejor. En sentirte mejor contigo mism@. Y eso es maravilloso, te lo mereces.

Pero, mi recomendación, es que, dentro de lo posible, lo hagas desde una actitud de apertura, de aprender nuevos puntos de vista, nuevos mundos, nuevas estrategias de vida. Esto es difícil de escoger, ¿verdad? «Si pudiera…». Puede que construir una actitud sea misión imposible. De hecho, yo creo que tampoco queremos eso. Pero, darse cuenta de cuando un@ está cayendo en la exigencia excesiva hacia un libro, técnica o persona… Es más fácil. Comencemos por ver lo falso en lo falso. Algún día, igual, podremos ver lo verdadero en lo verdadero.

¡Ah! ¡Y no leas sólo libros estrujacerebros! Leeté alguna novelilla, ¡anda! 😜

Buscar intereses y motivaciones

Leer esta guay. ¡Pero ahí no termina la vida! Busca otros intereses, a ser posible socializando con otr@s (dentro de lo permitido en esta época covidiana). Monta un blog (como éste o de otro tipo), escribe un diario, un guión, un libro… Haz deporte en grupo (o en solitario si lo prefieres). Pinta, escucha música, toca un instrumento, ayuda a un@ amig@… ¡Qué se yo! ¡Imaginación (consciente) al poder!

Conectemos

Tengo una newsletter, adicional al blog, donde comparto reflexiones más espontáneas, íntimas, directas y cortas. Si crees que puede ser de tu interés, te animo a suscribirte.

6 respuestas a «Qué funciona y qué no frente a la ansiedad»

Un post que será de gran ayuda para muchas personas. El miedo al miedo es un circulo vicioso. Buenos tips y muy bien dicho, nosotros somos nuestros salvadores, nos pueden ayudar, pero el salto lo tenemos que hacer nosotros.

Un abrazo!

Muy buen post, hay que mantener la calma y no exigirnos tanto. Parece que con esto de la inmediatez de internet el mundo va mucho más deprisa, pero todo depende de nosotros, es bueno desconectar, hacer ejercicio, relajarse y mantener una actitud positiva. Gracias por compartir estos tips 😉

Hola compañero,
La verdad es que en este momento estoy a tratamiento a causa de una ansiedad grave, por decirlo de algún modo, siempre he meditado, he ido a yoga y todo pero este año, y con esta situación, llegué al punto de no dormir durante varios días seguidos y decidí que era hora de acudir a un especialista. No soy muy fan, por decirlo de algún modo, de medicarme, tengo miedo a hacerme adicta a esas pastillas, llevo menos de un mes pero sí noto que me están ayudando bastante. Con tus recomendaciones espero estar en un buen camino.
Gracias y un saludo.

Atte: https://efimerabonhomia.wordpress.com/

¡Hola Carla!

Muchísimas gracias por compartir tu experiencia. Este tipo de situaciones son muy comunes, y me parece superpositivo que las hagamos públicas, pues de otra manera vamos a ser una sociedad que nos va a devorar la mierda que guardamos debajo de alfombra.

En los puntos del post no he incluído la opción de acudir a un especialista, ahora que me doy cuenta. Quizás no sea casualidad. Es un tema complejo. Creo que si das con un buen o buena terapeuta, es un tesoro. Y no soy de los que demoniza los medicamentos tampoco. Si un@ ve necesario ayudarse de una de estas dos cosas, nadie mejor que él/ella para saberlo. Sería como romperse una pierna y negarse a utilizar una muleta. Sí creo que tenemos que estar muy atent@s para ver que todas las cosas o personas en las que nos apoyamos nos van dando poder, van promoviendo un cambio positivo dentro de nosotr@s. Y no actúan como sustitutivos (al menos permanentes) u objetos que generar dependencia.

No te conozco pero si siempre has hecho cosas para cuidar tu cuerpo y tu mente y además tienes un blog maravilloso a través del cual logras expresar lo que tienes dentro, no me cabe duda de que estás pasando por una etapa efímera, como dices en uno de tus posts.

Un abrazo gordo!

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