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Autoconocimiento

Mi viaje (primera parte)

En este post explico mi viaje de autoconocimiento y búsqueda de herramientas útiles para tratar de superar el Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Historia personal… y general

Los que hayáis leído el apartado de la página en el que explico mi historia personal ya sabéis por lo que he pasado hasta decidirme a escribir en este blog.

TOCs (Trastornos Obsesivo-Compulsivos) varios, anorexia nerviosa en la adolescencia, ansiedad generalizada, y otros síntomas psicosómaticos como dermatitis atópica primero en manos y luego en todo el cuerpo.

Pero no me quiero centrar en ello. Primero, porque no aporta nada bueno poner el foco ahí ni a vosotr@s ni a mí, y, segundo, porque sigue siendo un poco doloroso recordarlo. Para que nos vamos a engañar.

Sólo quiero que, si estás pasando por un mal momento, sepas que no estás sól@, que yo también estuve en un pozo muy profundo. Y que seguiré pasando mis crisis, como todo el mundo. Que la mayoría de personas no se atrevan a hablar de ello en un medio público (algo con lo que empatizo completamente), no significa que haber pasado por estas cosas sea algo extraño o que debamos ocultar.

Para muestra un botón (o varios). Según la Confederación SALUD MENTAL España, en 2019 el 6,7% de la población española está afectada por la ansiedad y la misma cifra por depresión. Además, el 30% de los jóvenes de entre 15 y 29 años sufrieron síntomas de trastorno mental en el último año. Pero es que, a nivel mundial, se estima que 1 de cada 4 personas sufrirán un trastorno mental en su vida y también se indica que cerca de 800.000 personas se suicidan cada año, siendo la segunda causa de muerte en personas de 15 a 29 años.

Según este estudio de la empresa Statista Research Department, el porcentaje de población con enfermedades mentales en España en 2017 superaba el 15% en las comunidades de Asturias o Galicia.

Eso por hablar del uso de psicofármacos, que yo, al menos en mi entorno, veo muy generalizado, y que, según Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, se triplicó en nuestro país entre los años 2000 y 2013.

Éste es el panorama a nivel general.

Descripción del viaje

Pero no estoy aquí para amargar el día a nadie. Sino para todo lo contrario. Vengo a darte herramientas que me han servido en el viaje de autoconocimiento que inicié hace unos años y que continuará hasta el día en que muera.

Una amiga me pidió que explicara qué prácticas he aplicado desde que toqué el fondo del pozo (y me revolqué en él) hasta el día de hoy. Así que primero explicaré los sitios principales por los que pasé, descritos a través de mis referentes, y luego concretaré un poco más las estrategias, técnicas y prácticas utilizadas.

Aviso importante: Este tema da para mucho más que un post. Es más, creo que es poco útil abarcarlo en un blog. Estoy pensando en alternativas, de las que os iré informando si finalmente se materializan. Si te interesa este tema, te recomiendo que se suscribas a la newsletter para estar al tanto de las novedades que puedan surgir. O que me lo hagas saber en los comentarios o a través del formulario de contacto.

Dicho esto, vamos con el viaje. Por orden cronológico:

1. Sesiones con un psicólogo privado

Esta persona me introdujo un poco en el mundo de la meditación, por decir algo. Aunque sus referencias, vistas con el tiempo, no son muy de mi gusto. De talante agradable. Poco más que añadir.

2. Sesiones con psicólogas del sector público

Compatibicé el tratamiento con ellas con el sistema de Hermanos Lacasa, del que hablaré después. Muy atentas, con muy buena actitud. Eran los primeros pasos y por tanto los más duros. Me enseñaron las técnicas tradicionales para el tratamiento del TOC y algunas otras cosas adicionales. Una de ellas incluso estaba al tanto del Eneagrama y tuvimos conversaciones muy interesantes. A nivel anímico fueron muy importantes y a nivel técnico fueron de ayuda también. El trato de tú a tú es importante. Mi consejo es que no tengas reparos ni en concertar cita con un profesional ni en cambiar de psicólog@/psiquiatra si no tienes feeling con él/ella. No hay nada de malo en solicitar ayuda. Al igual que no hay nada de malo en ofrecerla si creemos que podemos ayudar a alguien. Quitémonos ambos estigmas.

3. Sistema de Hermanos Lacasa

Para mí éste fue un punto de inflexión muy importante. Después de darle muchas vueltas, me decidí a contratar su formación online. No fue un paso fácil, pues no tenía mucha confianza ni en que un sistema online pudiera aportarme más que sesiones directas con un profesional ni tenía tampoco excesiva confianza en poder salir del pozo por mí mismo. Pero, cuando leí TOC Terminado I, ese mindset cambió. No he leído nada hasta la fecha tan útil para alguien que ha tocado fondo con un trastorno de ansiedad. Y eso que Íñigo, el hermano de Rocío cuya historia dió lugar al sistema, no sufrió de TOCs ni lo considero una persona excesivamente parecida a mí. En muchos aspectos de hecho somos muy diferentes. Pero la capacidad de estas dos personas para sintetizar sus aprendizajes (Íñigo con su propia experiencia y formación «alternativa» y Rocío con la experiencia con sus clientes y una formación más académica, aunque abierta también) me parece brutal. Cierto es que tienes que adaptar un poco el sistema a tus peculiaridades y que no es el final del camino (como much@s deseábamos cuando estábamos en ese punto), pero eso a la larga te empodera más.

4. Yoga

Adentrarme en la sabiduría de esta técnica milenaria de autodesarrollo y espirtualidad fue un bálsamo para mi alma. Cuanto más leída, veía y practicaba, más quería leer, ver y practicar. A este respecto considero a Ramiro Calle mi maestro iniciático. Con sus libros, vídeos, podcasts, su blog e incluso con algún email que intercambiamos supo poner un poco de esperanza en mi mente maltrecha.

5. Eneagrama

La verdad es que a medida que escribo me doy cuenta de que, salvo el psicólogo del primer punto, el resto se han solapado en el tiempo. Tómate por tanto lo del orden cronólogico más a nivel de utilidad para exponer estas ideas que como algo estanco y lineal. Rocío me introdujo en el Eneagrama a través de la recomendación del libro La Sabiduría del Eneagrama (seguramente el libro más popular sobre el tema). Al principio me costó seguir leyendo porque lo encontraba algo esotérico para mi gusto pero, cuando llegué a la descripción del tipo de personalidad del eneatipo 1, fue como… ¡Zas! Bofetada de la buena. No podía creer que alguien en un libro genérico me pudiera describir mejor que yo a mí mismo. Vi un montón de cosas que hacía de forma inconsciente… Fue muy revelador. El segundo punto de inflexión, seguramente. Ese mismo libro incluye varios ejercicios para hacer de tipo diario que realicé de forma muy metódica durante varios meses para descubrir varias de mis caquitas emocionales, como las llama Borja Vilaseca.

6. Técnicas de autoconocimiento y desarrollo personal

Y esto me lleva a la siguiente etapa, en la que poco a poco, el miedo fue dejando paso a la fascinación por el mundo del autoconocimiento y el desarrollo personal. Devoré libros, cursos y artículos de Borja e hice el curso de Meta Aprendizaje de Íñigo Lacasa (otro punto de inflexión), y sigo interesándome por nuevos y enriquecedores puntos de vista y fuentes de sabiduría. Si bien, para ser sinceros, me encuentro ahora mismo en una etapa bastante menos «buscadora».

Segunda parte

Como véis, al final este post se ha ido de madre, así que la siguiente semana publicaré las técnicas, prácticas y hábitos que fui ejecutando y que me ayudaron en este camino.

No soy ningún iluminado, ni alguien liberado del sufrimiento o el miedo ni nada por el estilo. Cada vez me gusta menos hablar en términos absolutos con etiquetas estancas y poco ajustadas a la realidad.

Tampoco pretendo decirle a nadie lo que tiene que hacer. Simplemente comparto y mi experiencia. Leela, considera si crees que te puede servir alguna de las cosas que aquí expongo y, sí es así, ve a por ello. Y si luego me cuentas qué resultados has tenido en tu experiencia, mejor que mejor.

Un abrazo y hasta la próxima semana 😉.

7 respuestas a «Mi viaje (primera parte)»

A veces no nos damos cuenta de lo cerca que estamos de algunas personas y lo poco que profundizamos en ellas. Sabemos de su inquietudes, esbozamos sus problemas pero quizá no hagamos suficiente por comprenderlas.
Muy interesante, quedo a al espera de la segunda parte

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